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La modificación de medidas

La modificación de medidas

La modificación de medidas se encuentra regulada en el Libro IV (Procesos especiales), concretamente en las Disposiciones generales arts. 748 a 755 LEC, en el Art. 776 LEC (Ejecución), así como en los Arts. 90.3, 91 y 100 CC.

Dicha modificación tiene como objetivo cambiar o extinguir las medidas adoptadas durante el proceso de divorcio o separación, con el fin de adecuarlas a la nueva realidad que viven los cónyuges y/o los menores. En este sentido, con la reforma de la Ley de Jurisdicción Voluntaria de 2015 se ha modificado el art. 90 CC, introduciéndose como motivo para la modificación de medidas las nuevas necesidades de los hijos.

Procedimiento

En lo referente a la competencia para conocer de la modificación de medidas, será el Tribunal que acordó las medidas definitivas quien deberá conocer del asunto. Que sea éste, y no otro tribunal, tiene con objetivo salvaguardar el principio de inmediación, pues que mejor tribunal para resolver la litis que aquél que acordó las medidas definitivas que deberá apreciar si ha habido o no un cambio sustancial entre las circunstancias en las que se aprobaron o acordaron aquéllas y las actuales.

Con respecto a la tramitación del procedimiento en cuestión, la petición podrá realizarse de mutuo acuerdo por ambos cónyuges, según lo dispuesto en el art. 777 LEC, o por la vía contenciosa, conforme a lo establecido en el art. 770 LEC. El fundamento para solicitar la modificación de las medidas se halla igualmente regulado en los arts. 90, 91 y 100 CC.

En relación a la legitimación de las partespara iniciar una modificación de medidas, serán los cónyuges quienes serán parte en el procedimiento. Asimismo, en caso de hijos menores de edad, también intervendrá el Ministerio Fiscal. A este respecto, existe controversia sobre si los hijos pueden ser parte en el procedimiento en cuestión cuando, por ejemplo, el objeto de la modificación hace referencia a la pensión de alimentos.

Requisitos

Para poder iniciar una modificación de medidas, es fundamental que confluyan los siguientes requisitos:

  • Un cambio objetivo de circunstancias tomadas en consideración en el momento de aprobar o adoptar las medidas.
  • Que ese cambio sea sustancial, relevante es decir que tenga suficiente entidad.
  • Que ese cambio sea involuntario.
  • Que sea un cambio con ciertos tintes de permanencia.
  • Que ese cambio de circunstancias sea imprevisible, graduando la previsibilidad o no en términos de una ordinaria diligencia.

Supuestos

La interpretación de los presupuestos legales y requisitos jurisprudenciales necesarios para dar lugar a una modificación de la custodia debe flexibilizarse en atención al superior interés del menor.

De esta forma, el mero transcurso del tiempo puede terminar siendo considerado como una alteración de circunstancias que justifique un posible cambio en el sistema de custodia. El incremento de la edad constituye en sí mismo una variable que aconseja un contacto más intenso con los dos progenitores (supuestos de guarda y custodia compartida) y por lo tanto puede considerarse una nueva necesidad del menor que justifique el cambio en las medidas adoptadas en su día[1].

Un supuesto sería, por ejemplo, la solicitud de una modificación de medidas para la obtención de la custodia compartida. Al respecto, el TS hace referencia a que un cambio de orientación jurisprudencial y legal que abriría la posibilidad genérica de instar una petición de custodia compartida pero dentro del proceso judicial que se inste. En consecuencia, se deberá constatar alguna otra circunstancia nueva que permita decidir que la custodia compartida resulta adecuada para el menor en el caso concreto. Todo ello, sin olvidar que la decisión judicial final sobre la custodia compartida que se haya solicitado quedará siempre supeditada al interés del menor afectado por la medida, valorándose a tal fin diversos criterios o factores.

Otro supuesto que hace referencia a la edad sería la mayoría de edad de los hijos respecto al cese en la atribución del uso de la vivienda, de conformidad con el artículo 96, según el cual se establece a falta de acuerdo de los cónyuges, introduciéndose un nuevo criterio de asignación consistente en el interés más necesitado de protección[2]. 

El nacimiento de nuevos hijos fruto de una relación posterior: aunque sería un supuesto posible y es una situación que se da habitualmente, por sí solo no supone causa suficiente para dar lugar a la modificación, por ejemplo, de las pensiones alimenticias establecidas a favor de los hijos de una anterior relación. Es preciso, por tanto, conocer si la capacidad patrimonial o los medios económicos del alimentante son insuficientes para hacer frente a esta obligación ya impuesta y a la que resulta de las necesidades de los hijos nacidos con posterioridad[3].

Por último, otros supuestos comunes en la modificación de medidas son los siguientes:

  • Reducción de ingresos económicos por parte de uno de los progenitores que le impida hacer frente al pago de la pensión de alimentos.
  • Traslado domicilio por motivos laborales que conlleve cambio régimen visitas, vacaciones, etc.
  • Extinción pensión alimentos por hijos mayores de edad.
  • Mayoría edad hijos y cambio atribución domicilio familiar.
  • Interesar la modalidad compartida por el aumento de edad hijos.

[1] Vid.STS de 13 abril 2016, STS de 17 noviembre 2015
[2] En este sentido,vid. STS de 27 noviembre 2017.
[3] Vid.STS de 30 Abril 2013.

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